Radio Rebelde
  
 
  La Habana,
  Reflexiones de Fidel Castro   Che siempre presente   Cinco Héroes  
Audio Real
      Canal RSS
Canal RSS
  
  
 
  Año 50 del Triunfo de la Revolución
Blindaje de una Revolución
Aneysi Rodríguez
Periodista de Radio Rebelde
21 de Enero del 2009 1:30 p.m.

La Habana, Cuba.- El barco de la Revolución Cubana parecía encallar en los años 90, el mundo en el que hasta entonces se había sostenido el proceso hacía aguas. Era como si al país le quitaran su punto de apoyo y cayera en un abismo. Nada hasta entonces había sido tan demoledor para la Isla como la caída del mundo socialista.

De un momento a otro, la nación caribeña perdió a sus principales socios comerciales, su capacidad de importación e importación se vio disminuida en más del 80 por ciento, y debió reajustar su industria ante la escasez de petróleo y la ausencia de piezas de repuesto que dejaron de llevar desde Europa del Este.
En ese contexto, desde Estados Unidos comenzaron a recrudecer el asedio económico y financiero con la esperanza de darle la estocada final al país, y el bloqueo de casi tres décadas, que hasta entonces no había causado significativos contratiempos a la Revolución, comenzó a lastrar el proceso.

Comenzaba así una etapa conocida como Período Especial, pues la dirección del país valoró, y así estaba dispuesto a responder el pueblo, que llegado cierto punto la nación viviría como en tiempos de guerra, pese a lo cual nadie estaba dispuesto a perder ninguna de las conquistas alcanzadas por el modelo socialista.

Hoy, cuando el país demostró su capacidad para levantarse, algunos recuerdan aquellos años y los trabajos pasados como fábulas, o prefieren minimizar con bromas aquellos momentos de dificultad, cuando las personas debieron apelar a la inventiva para sobrevivir decorosamente al día a día.

Pese a subsistir, la Revolución nunca volvió a ser la misma, y en menos de 10 años las personas cambiaron de forma significativa, algunos optaron por emigrar, otros perseveraron en Cuba a cambio de reestructurar sus formas de vida, otros sencillamente fueron más estoicos y esperan tiempos de bonanzas, amparados en la fe de un futuro mejor.

Al respecto, la socióloga Teresa Díaz, profesora de la Facultad de Historia y Filosofía de la Universidad de La Habana, quien rememora esos tiempos desde su perspectiva de cubana y científica para vislumbrar cuánto hemos cambiado y cuánto debemos hacerlo aún para poder pasar la página y sanar heridas.

- ¿Cuánto impactó ese periodo en nuestra forma actual de ver las cosas y pensar?

- “Esa etapa estremeció la sociedad cubana, no solo en el plano económico de las personas, sino en el plano social, en el plano espiritual, la gente tuvo que cambiar. Algunos encontraron alternativas fuera del país, es decir, a partir de entonces se incrementó tremendamente la emigración, pero otros encontraron alternativas aquí en Cuba.

“A pesar de todo, las personas no cambiaron la esencia de su ser. Hay una frase que habla sobre perseverar en el ser, pienso que en eso radica la cualidad de los seres humanos de no perder su identidad, y nosotros perseveramos en ese sentido, y creo que eso fue uno de los factores que salvó al país.

“Lo que pasa es que cuando tú cambias, lo puedes hacer en el plano positivo, pero también te puedes convertir en un oportunista, en una gente hipócrita desde el punto de vista social, puedes hasta robar como alternativa de vida. Esa especie de perseverancia fue la que nos salvó, pero dejó secuelas.

“Creo que una de las cosas positivas dentro de toda esa negatividad de la crisis estuvo en la reorientación.  Nosotros teníamos una influencia muy grande del campo socialista y estábamos, incluso, copiando formas de hacer y de pensar, pero las circunstancias adversas nos llevaron a reflexionar sobre nuestras raíces.

Esa etapa significó la salvación de la nación cubana, nosotros revaloramos y reflexionamos. Para mí fue muy enriquecedor estudiar la historia de mi país y encontrar toda la riqueza de un pensamiento nuestro. En el plano personal a mi me ayudo muchísimo encontrar esa riqueza de nuestra nación, me ayudo a soportar, a comprender las formas de reaccionar”.

- ¿Pero hubo una afectación de los valores? 
- “Es evidente cierto deterioro de las formas de comportamiento en los últimos años, pero como mismo tenemos esas indisciplinas sociales, también tenemos una gran reserva moral que está en el pensamiento de muchos cubanos, que se manifiesta en el hacer cotidiano, en las pequeñas cosas.

“El momento que estamos viviendo yo creo que es de reflexión, de cambio, de reorganización y de recapitulación de toda nuestra vida en los últimos años, en la etapa revolucionaria, y me parece que es muy importante porque efectivamente hay muchas personas que valoraron esto de una forma muy individualista.

“Desde el punto de vista social e individual esto ha sido una lección. La sociedad tiene que darle mucho más valor a lo individual, no al individualismo, no al egoísmo, pero si a lo individual, porque el ser humano necesita un nivel de vida determinado, no podemos predicar mas una ética de la renuncia, una ética siempre eterna de la austeridad.

“Es importante, la sociedad tiene que pensar, tiene que reflexionar sobre la complejidad de los individuos y éste tiene que pensar también en la colectividad, aunque algunos colectivos puedan llegar a ser muy egoístas. Pienso que debemos pensar en un equilibrio, en una ponderación entre lo individual y lo social, y eso es una gran lección del Periodo Especial”.

- ¿Cómo explican las ciencias sociales que las personas dieran continuidad al proceso revolucionario pese a esta etapa sumamente adversa?

- “Ha habido un gran trabajo desde el punto de vista político, desde el punto de vista ideológico, pero el análisis debe ir mucho más allá, a la cuestión moral, a los valores, y no es que un profesor se le parara a un estudiante en el aula y le repitiera mecánicamente los valores que debían memorizar, esa no es la cuestión, sino en el ejemplo de la familia.

“Cuba se ha salvado, yo no te puedo dar una respuesta total del por qué. Sabes qué, hay mucho de misterioso también en la sociedad cubana, hay mucho de enigmático, nuestra sociedad es un laberinto, es un enigma, porque el civismo en si tiene sus grandes posibilidades de encuentro pero también de desencuentro.

“Pienso que Cuba tiene que caminar todavía un camino por delante, a mí me molesta incluso algunas personas que dicen, no podemos comprometer el futuro, porque el futuro es parte del presente, y este presente es lo que tenemos que cambiar, no podemos cruzarnos de brazos, no podemos.

“También hay algunas cosas que nuestra sociedad debe mirar de otra manera, como esos eslogan que presentan los trabajos voluntarios como si estuviéramos en la guerra de 1895. Yo pienso que el trabajo es y debe ser parte de nuestra cotidianidad, entonces, por qué convertir lo que debemos hacer todos los días en una cosa heroica.

“Mira, el romanticismo jugó un papel valioso en la historia de nuestro país, en las guerras de 1868 y 1895, donde hombres y mujeres se incorporaron a las filas del Ejército Mambí de forma increíble, pero esa lección permanente de romanticismo no podemos tenerla como un eslogan, los tiempos han cambiado.

“Ese heroísmo de alguna manera está presente, y debe estar presente en nuestra cultura, en nuestro pensamiento, lo que pasa es que no podemos apelar a él de forma eterna, porque además, sería una hipocresía social. Yo no podría repetir las grandes hazañas de nuestros próceres; los tiempos han cambiado.

¿Sabes qué? Para mí la patria, como diría Ortega y Gasset, es lo que yo voy a hacer, lo que yo voy a trabajar ahora por la noche, que debo estudiar, eso también es Patria. Esa heroicidad que nos marcó y de la que estamos muy orgullosos, ahora debe tener otro sentido, el sentido de la cotidianidad”.

- ¿Hablábamos de valores, de ellos, cuáles pudieran haberse fortalecido, y cuales ayudaron a sacar adelante el proyecto en los años de Periodo Especial?

- “No te puedo dar una lista de valores. Ahora, si algo prevaleció en estos años fue la amistad, la importancia de la familia como pilar de la sociedad, el propio carácter del cubano, su alegría, su inteligencia, su forma de ser y de reorientarse. Hay muchas cosas enigmáticas que están en esos valores”.

- ¿Pudiéramos decir que en estos años la nacionalidad cubana se puso a prueba?

- “Lo que pasa es que la idea de nación y la idea de unidad también debemos repensarla. José Martí dijo que Cuba es patria de todos, y no feudo ni capellanía de nadie, y yo creo que hay mucha gente que se ha ido, gente muy valiosa que incluso emigró para ayudar a su familia porque no encontró alternativas en el país, y desean volver.

“No lo podemos ver siempre desde el punto de vista político, e independientemente de los casos de quienes traicionaron la Revolución, tenemos que pensar sobre la base de la diferencia, el respeto a la diferencia no sólo en el plano de la raza y el género, sino en el plano de diferentes puntos de vista, en lo político.

-----------------------------------------------------------
  
Radio Rebelde
  
Aquí más temas de su interés
 
Programación Radial Radio Rebelde
  
Coberturas RR
Cuba vs Bloqueo
  
26 de Julio 26 de Julio
 
Enlaces
----------
----------
----------
----------
José Martí
----------
 
   
   
  Radio Rebelde. Calle 23 # 256 % L y M. Vedado. Plaza de la Revolución. Ciudad Habana. Cuba. CP. 10400
Editora Principal: Osana Osoria Arrue - Periodista: Liannis Mateu Francés - Diseño: Andrés Ruenes Pérez
Programación: Mabel Peña Styo - Asistente de Redacción: Yudiannet Espósito Manso
Desarrollado por Redacción Digital Radio Rebelde
Directora General: Lic. Sofía Mabel Manso Delgado
Teléfonos: 838-4365 al 68 (Cabina) 833-6950 (Relaciones Públicas)
Diseñado para IE4 y NC4, Res: 1024 x 768
© Copyright Radio Rebelde, 2008